En el mismo evento en el que World anunció nuevas funciones para su “pasaporte de humanidad”, como su uso para citas en Tinder para verificar que los posibles matches son adultos y reales, o en videojuegos para dejar fuera a robots de una sesión online y competir solo con humanos, la compañía anunció que comenzará a ensamblarlos en Estados Unidos.

Los Orbes son los dispositivos esféricos que se usan para escanear el iris de los voluntarios y generar una prueba de humanidad anónima con esa información, llamada World ID, y que han causado revuelo en todo el mundo por las colas de gente que se arman donde se presenta la compañía, con voluntarios que escanean su iris y reciben dinero en criptomonedas, y por la preocupación de los gobiernos sobre el destino de los datos. World dice que no almacena las fotos de los ojos, y que solo genera una firma criptográfica única asociada con esa persona, pero anónima.

Sam Altman, de un lado y del otro

La tecnología y el dispositivo para transformar esa foto del iris de alguien en una firma criptográfica unívoca la desarrolló en Alemania la compañía madre de este sistema, llamada Tools for Humanity, que creó una tecnología que permite diferenciar, en un entorno digital, cuándo estamos interactuando con una persona y cuándo con una inteligencia artificial sofisticada. La compañía tiene como uno de sus fundadores a Sam Altman, el también cofundador de OpenAI (la dueña de ChatGPT), la compañía que inició una revolución a finales de 2022 con su chatbot de inteligencia artificial generativa, que tiene actitudes cada vez más humanas; al poco tiempo comenzó a operar Tools for Humanity para desarrollar esta prueba de humanidad para neutralizar el vendaval que inició la otra compañía.