Se llama Robomaster S1 y es el primer robot de DJI para aprender a programar. El primer acercamiento de la firma china a los robots educativos llega con el reclamo de atraer a los más pequeños de la casa con carreras y combates, un pretexto lúdico bajo el que encontramos un potente entorno para aprender a programar.

Qué se puede hacer y qué no con el Robomaster S1

Dentro de la robótica educativa se engloban diferentes propuestas de aprendizaje y desarrollo de la creatividad: algunas como LEGO Technics se centran en la construcción, otros como Sphero en la programación y finalmente encontramos productos como Zum Kit de bq o LEGO Mindstorms que ofrecen un equilibrio entre ambas disciplinas. En el caso del Robomaster S1 estamos ante un robot con una construcción cerrada donde la parte creativa recae en el proceso de aprender a programar.

Aplicación de programación del robot

Cuando ya hemos montado completamente el robot es momento de ponerlo en acción. La app Robomaster está disponible tanto para iOS como para Android y, una vez descargada, tendremos que registrarnos para poder usarla.

Cuando ya hemos iniciado sesión, nos conectaremos al Robomaster S1 mediante el Wi-Fi. DJI recomienda poner las antenas en vertical para mejorar la conectividad y en nuestro caso hemos podido manejarlo sin problemas a un radio aproximado de 100 metros.

La aplicación no solo es completa en cuanto a recursos para programar, sino que está muy bien diseñada para resultar intuitiva y con una interfaz que recuerda a un videojuego. No hacen falta explicaciones para saber usarla. Al acceder a ella veremos los tres modos disponibles:

  • «Un jugador», lo que convertirá el Robomaster S1 en un tanque teledirigido con ojos y oídos capaz de reconocer y seguir a alguien como si fuera un asesino a sueldo (al menos de rayos). Además, también podremos grabar y guardarlo en una SD.
  • «Batalla», orientado a que compitamos con otros Robomaster en carreras de obstáculos contrarreloj, Battle Royale o el juego que nosotros elijamos. Dentro de la caja vienen unas tarjetas para aderezar el juego de obstáculos.
  • «Laboratorio», dividido a su vez en ‘El camino del maestro’ (con tutoriales guiados para ir mejorando), ‘Programación Propia’ (con programas prediseñados que se pueden modificar y crear) y la ‘Roboacademia’, con acceso a vídeos en alemán y manuales en inglés.

Asimismo, también accederemos a la Configuración, donde veremos los datos de conexión, podremos personalizar la apariencia de la pantalla, el volumen, las opciones de grabación de la cámara, la sensibilidad del control, si queremos vibración, calibración de la mirilla, información del robot, entre otros.

Usar el Robomaster S1 como coche teledirigido es muy divertido, por lo que es fácil que muchos peques se contenten con ello. Un buen anzuelo es que incluso en el modo «Un jugador» podemos usar programitas que hayamos implementado previamente, como por ejemplo que cuando dispare emita un sonido concreto o que haga fotos, por lo que ir adentrándose en la programación de forma ligera y lúdica resulta atractivo. Además, tanto por el poderío de Scratch como por todos los recursos ofrece este robot de DJI, hay diversión y aprendizaje para muchísimo tiempo.