Un dron es un vehículo aéreo NO TRIPULADO, su nombre real es RPAS (Remotely Piloted Aircraft Systems). La palabra dron viene del inglés cuya traducción literal es “zángano”. Se puede llamar dron o drone. También son conocidos como Unmanned Aerial Vehicles (UAV).

Los drones en la industria 4.0 empiezan a verse como una solución en la mejora de los procesos. La incorporación de drones al mundo de la industria impacta en multitud de sectores y aplicaciones, al facilitar considerablemente la supervisión y revisión de grandes estructuras como torres de alta tensión, de telefonía y comunicaciones, repetidores de radio y TV, plantaciones de paneles solares, aerogeneradores, presas, puentes, viaductos o cualquier otra estructura de gran tamaño cuyo acceso hasta hace pocos años era bastante complicado.

Un RPAS, actúa como medio transversal, aspecto que provoca que pueda ser usado por muchos sectores con el fin de maximizar la seguridad y los beneficios. Por otro lado, incrementa la operatividad del medio, dado que tiene mayor facilidad de despegue en zonas limitadas.

Los drones se utilizan también para la identificación de la corrosión, la detección y el análisis de las grietas, detección de derrames y fugas, y cualquier otro problema. Su uso permite rapidez y eficacia, causando una interrupción mínima a las operaciones.

Los drones son capaces de inspeccionar áreas más grandes de manera más eficiente, en menos tiempo y también a menor coste, permitiendo una mayor frecuencia en las inspecciones y un reconocimiento más rápido de los posibles problemas.

Fly drone over Sewage treatment plant

Los métodos tradicionales suelen ser arriesgados, lentos, costosos y suponen el cierre de carriles, el uso de camiones grúa, pasarelas, etc.

Otra de las posibles aplicaciones de la termografía mediante drones es la inspección de paneles solares. Las células fotovoltaicas dañadas suelen estar a mayor temperatura que las que funcionan correctamente, de modo que la inspección debe centrarse en la identificación de hotspots.

Su uso para la supervisión de infraestructuras, la localización de objetos en áreas de almacenamiento e incluso el traslado de paquetes empieza a generalizarse.

Sin lugar a duda, el futuro del uso de los drones en la producción industrial, en especial de los drones voladores, va a estar marcado por cambios referidos a los ámbitos normativo y tecnológico.